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  Elkin de Jesus Rojas Montoya
ELKIN DE JESÚS ROJAS MONTOYA
(Antioquia, Colombia - 1949 - )


Nacido en Caracolí, Antioquia, Colombia, 1949. Se encuentra relacionado en el libro “Hilando Memorias”, Compendio de Artistas y Gestores Socio-Culturales de Bello, Compilación de Carlos Arturo Estrada Ardila, del Concejo Municipal de Cultura de Bello, en conmemoración del sesquicentenario del natalicio de Don Marco Fidel Suárez (1855-2005), por su identificación estilística con el Arte Ritual Ancestral expresado con la mística chamánica de las etnias aborígenes que aún subsisten trascendiendo el asedio adulterador de su cultura manteniendo con dignidad su identidad ancestral.

Ha publicado algunos de sus poemas en revistas como, Revista de Poesía “Interregno” Año II Nº 4, ISSN 0121-3687, Medellín 1992, de Omar Castillo y Revista de Poesía, arte y Literatura/Número 4/abril de 2008/ISSN: 2011-3234, “Quitasol”, Bello, Colombia.

Algunos link’s donde le han publicado:

http://ladulcetoma.blogspot.com/2008/10/el-salto-de-un-poeta-ebrio-de-dios.html
http://neonadaismo-victorbustamante.blogspot.com/2008/10/elkin-rojas.html
http://www.poetasdelmundo.com/verInfo_america.asp?ID=4821
http://www.poetasdelmundo.com/noticias.asp

Formato virtual de una revista literaria con historia

GACETA LITERARIA Nº 54– Junio de 2011– Año V – Nº6

Libros suyos:

“Morada de Trinos, Trenos y Truenos” (poemas) (2002)
Inédito: “De túmulos a tálamos”



SUEÑO  LOS NIÑOS

Los niños tienen la palabra y el corazón lleno de sueños
como cometas danzando en iluminadas alturas.
Sueño los niños felices sin que ninguna bala perdida les arrebate los sueños.
Sueño a toda la humanidad lleno el corazón con el sueño de los niños
echando a volar palabras cariñosas al aire como pájaros del mejor augurio.
Sueño en cada niño la risa y la mirada confiada.
Los niños asustados me asustan como sus corazones rotos o descontentos.
Sueño a cada niño surcando nuevos horizontes
más allá de los años grises que espantaron sus sueños
con el graznido estridente de unas aves violentas de picos y garras rapaces.
Sueño los niños sin juegos guerra, creadores de un mundo donde trine la paz,
sin estruendos que ahoguen sus sueños en embrión.
Sueño los niños protegidos bajo las alas de su ángel tutelar.
No muriendo víctimas de falaz monstruosidad.
 
 
EMPERO, LA TERNURA
 
            “La solidaridad es la ternura de los pueblos
                                                           José Martí
 
La luz está expuesta en las calles,
Rezagada sobre los andenes.
Mientras cada uno viene y va, hundido,
Asfixiado en las tinieblas de su intimidad,
La multitud indiferente
Chapotea sin reparo sobre los torrentes
De la luz que se escurren por las alcantarillas.
 
Mentes abiertas, espíritus despiertos,
-De esto no abunda sobre el muladar de hoy-.
Prevenidos, reservados, ofuscados,
Llueven a granel. Amurados, enlodados,
Vacíos de ternura en medio de la gresca amotinada;
En la saga fastidiada, menospreciamos sin reparo
Los flujos y reflujos abundantes de la luz.
 
La solidaridad, que José Martí definiera
Como la ternura de los pueblos,
Yace hoy desacoplada de la libertad,
De la justicia y la equidad.
Las cualidades, facultades y virtudes solidarias,
Están hoy a merced de los peores postores,
Regateadores de la cosa pública.
 
Ésta es la luz que por la calles mendiga,
Anegada de necesidad sobre los andenes:
De motín en motín, la ternura pisoteada,
Es luz muerta en la subasta pública,
Indigente, desplazada de la libertad,
Desamparada de la justicia,
Discriminada de las proclamas de igualdad.                                                   
 
La luz, por las calles congestionadas,
Cuestiona sobre los andenes:
-¿Cuánto vale un gesto de ternura,
Un trozo de solidaridad,
Un escaño en los tribunales de la justicia,
Donde grita el pueblo: LIBERTAD, JUSTICIA E IGUALDAD?-.
//Abracémonos, besémonos, apaguemos el rencor,
Recreémonos en la luz, aún en medio de la oscuridad//.
 
 
“Entierra el Hacha”
 
Cuando la conciencia del mundo fue individualizada en la conciencia del hombre
éste genio de barro envuelto en el vértigo egoísta de la conciencia heredada
se volvió ciego contra la conciencia pura que lo engendró:
La Naturaleza.
Entonces, ebrio, a sí mismo se cantó,
desdeñando el manto verde que lo engendró:
“Abierta a Golpes de la Mano MIA”
La “Tierra Labrantía” del Vieco Ortiz.
Desterraron por el contrario la plenitud de la Montaña
quienes derribaron a golpes de hacha la altura bravía del Caracolí.
El Espíritu Supremo de la montaña 
hollado por la mano altiva
divorciada del corazón
que hiere con “El hacha que mis mayores
me dejaron por herencia”,
ahogando la “libertad” que ya no perfuma
“las montañas de mi tierra”,
como describiera epitalámico en “El Canto del Antioqueño”
don Epiganio Mejía.
 
Yo no la quiero hoy cuando lúgubre resuena
golpeando la eterna juventud de los cedros
y el alborozo dorado de los guayacanes,
derribando, cargado de fiera ciega,
 las especies hermanas de la naturaleza,
animales, minerales,
pluricelulares mundos desconocidos del aire
 y demás elementales acordes de un torbellino,
panacea secreta de lenguajes etéreos,
fuente universal de lenguas aladas
y matices acuáticos,
oxigenados paisajes,
inagotablemente
renovados de recursos.
El hombre a sí mismo desterrándose del espacio sagrado del paraíso
cargando el hierro entre las manos con la furia desatada de los tifones
que azotan las costas taladas de sus defensas naturales de manglares.
 
Ninguna especie
había acosado tanto
a las demás especies
y humedales
como el hombre ciego
 de conciencia explotadora
que tala con saña,
que tasa y tima,
censura y derriba,
explota, asola,
espanta
y
desplaza.
 
¡Ni un solo golpe más!.
“Entierra el Hacha”
hasta que fluya libre el coro
del fecundo idilio del Mejía,
“Amo al Sol porque anda libre,
sobre la azulada esfera,
y al huracán porque silba
con libertad en las selvas”,
transformando el alma del hombre
cuando piensa
que nunca es tarde
para reconocer del cielo
“la azulada esfera”
que irradia densa desde la entraña
oxigenada de la selva,
donde la lluvia
ya no sea más de plomo.
 
Así sea
la paz en la flora,
en la fauna,
en el corazón
labrantío
de fraternidad
sobre la tierra,
dando fin al vuelo
deschavetado de razones
de armarse para la guerra.
 
Elkin Rojas Montoya
13-08-2009


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Comentarios hacia esta página:
Comentado por Cristobal Uribe, 23-11-2012, 19:49 (UTC):
Que bella descripcion de la vida , felicitaciones muy cinceras.



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