Victor Hugo Gajardo Olivares

VÍCTOR HUGO GAJARDO OLIVARES
(Valparaíso, Chile)

VÍCTOR HUGO GAJARDO OLIVARES, Nació el 3 de Junio de 1965 en Playa Ancha Valparaíso. Tiene enseñanza media completa. Ha realizado diversos talleres de computación y participa del Valparaíso cultural. Sus poemas aparecen también en:

www.victorhugogajardo.websitum.com

www.myspace.com/victorgajardo
www.victorhugogajardo.blogspot.com
www.redescritoresespa.com/G/gajardo.htm
www.literatos.cl/victorhugogajardo
www.funlazuli.com/escrito-ventanasabiertas.html
www.angelfire.com/biz3/literario/gajardo2.htm
www.articuloz.com/poesia-articulos/poeta-victor-hugo-gajardo-olivares-946626.html
www.fotolog.cl/victorgajardo
www.fotolog.com/victorgajardo
http://usuarios.lycos.es/lamano/poesia/macentro.htm

PUBLICACIONES

1997 Un Grito Desde Los Cerros, Editorial Andrés Bello
2000 Con Las Ventanas Abiertas, Autopublicación
2007 Caliope, La Musa de la Poesía Épica, Autopublicación


CALIOPE, LA MUSA DE LA POESÍA ÉPICA

Zeus rebanó los templos
constelados de miles estrellas fugases.
La más alta de los vestidores
el acontecer de los mares tormentosos.
Allá
donde el fuego jugó con el sudor
despertando la pasión de los fulgores
se disiparon los ríos y los manantiales.
Ese ritmo que besó la luz del arrebato
ese mismo lucero acogió la verdad de los vientos
aquella frescura innata de los secretos imperecederos.
Pues, ahí
donde el sol se levantó
floreció el amor.
Un amor desconocido
un amor años luz que demolió frecuencias
y lúcidos celestiales.
Mnemosine, vientre y eterno pecho
engendró las nueve musas.
Un estupor de truenos
que acunó en las almas de los poetas:
Clío, Euterpe, Talía, Melpómene, Terpsícore, Erato, Urania y Caliope.
Cada una diosa
diosa de los diversos géneros artísticos.
Diosa inmensa de los lechos universales
diosa épica en la poesía.
Mar que cultiva la luz de los inmortales
para luego lavarlas en los manantiales resucitados
la refinada delicadeza que pronuncia.
El eco del cosmos
abismos insostenidos,
declara el despecho de los monumentos desquiciados
bajo el llano equilibrio que se precipita.
Ese sueño perdido
esa inconstancia que despega.
La estrella que tuerce una luna
en fin se acaban los silbidos del infinito
que contienen los míseros pedazos de colina.
La inconstancia resuelve su ausencia
y detiene su música de liras.
La perfecta ceremonia de los firmamentos
nunca culminó la petición de las ecuaciones.
La mas estrecha vereda que mira de reojo
y crece en el reflejo de los jardines inconclusos.
mientras pasa la escasez del literato.
Allá lejos han quedado los simposios del silencio
allá lejos ha quedado la grandeza de su significado
allá lejos ha sellado la banda de los ejercicios celestiales
donde el viento busca su mejor voluntad
y suelta el otro episodio mañanero.
La senda del olvido
crece mientras se acuesta el pasado
en los libros del horizonte.
Los relojes avanzan sin cesar sin detenerse,
los hombres ya no se desdoblan tan fácilmente
y el tiempo escasea.
Ya amanece
otro día comienza.
Atrás han quedado los encuentros mitológicos
que al fin
desnudaron mi libertad.


MAR DE TIEMPOS MODERNOS

Los mensajes nacen con agonía,
un coma industrial recicla los sentimientos
y un artefacto resucita miserablemente.
El universo,
todos manoseados desde un circuito.
La computadora vibra entre vaginas inertes
el color de la oscuridad
el sonido del silencio.
La palabra del eco marchitado que revienta cercano
como el E-mail rebotando en la esquina.
Recién sorprendí desde el Chat
el primer día moribundo.
Un día que arremete suicida de un futuro invertebrado
y metálico.
Ayer derribaron las Torres Gemelas con un bisturí
y celebraban la muerte del Papa masturbando títeres.
Pasa el tiempo alicaído;
veloz el suspenso cruza en Fibra Óptica.
La Web narra el quehacer humano,
un sabor amargo deja la humanidad.
Ya no hay a quien seguir
en quien creer.
Una incógnita que asume su ridiculez habita solitaria,
todo corre a Banda Ancha,
a tiempo satelital.
El verbo divino del cosmos cae en la cuna apocalíptica
y desnuda al hombre en mil preguntas.


LUZ

Cautivo
engendrando una incertidumbre.
El espasmo se destruye
construyendo deshechos miserables
en la otra equina de la orfandad.
Nunca supe de la esperanza
ni de la libertad de los hombres.
Es más
el engendro definió su suerte
detrás de la cantimplora del sueño.
Lo visible se bifurca en la edad del sol.
Pues,
ahí sus estructuras se disipan en la etapa del silencio
donde su cátedra se vista de constelaciones óseas
y los indefensos gritos
abren las celdas del egoísmo.
La tarde llega con el néctar de la melodía
pómulo del equinoccio
que cae a consecuencia del destino.
Los sueños del cantar
doblan la esquina.
Recordando
que las alternativas vuelan desde un estado crucial,
como el dulce sonido busca el infinito
como el caudal busca su destino
como el viento busca su rumbo.
Sin embargo,
los residuos del infierno
resisten vocabularios
impidiendo alcanzar
lo culto que es la libertad.
Pero cargando esta cruz
comprendí en la odisea del mundo.
Esta turbulenta situación
que remite los lamentos del socorro.
Pues, este es el resultado de tal ecuación
signos del imperio
que vomitan las cloacas de las alcantarillas
para contar con el sacrilegio de lo imperecedero.
Aunque me vista con mi mejor tenida
siempre el silencio descubrirá el eco del verdugo
que respira océanos
en la mitad del engaño
que destierra su opinión.


LA CORDILLERA DE LOS ANDES

El silencio de la cordillera vocifera el alma.
Ella trunca sus arpegios con el viento
Cóndores viajeros abren compuertas lejanas
para subir los andamios de la eternidad
Vizcachas, Guanacos y Huemules.
Sacuden epitafios estelares
subsisten áridos mortales.
Los arrecifes eco de la aurora expuesta al sol
corrigen sus constelaciones
para caer en los espejismos de la noche.
Ahí todos rebotan cantando.
La dulce pampa contiene el danzar lunar de la Patagonia
donde los cráteres navegan precipitados
como el agua destilada de sus manantiales.
Verso natural que congela
la vida del norte y del sur.


CIUDAD

El asfalto rompe con todo
trata una ventana de respirar
en la senda acrílica de los luceros.
Pero las criptas evolucionan a trasfondo,
un manto con incrustaciones de perlas
oscurecen autopistas.
Todo es oscuridad
mutantes
caminan ignorados corren sin tiempo sin nada.
Un miedo persigue la loca antesala de neón.
Llora el futuro
vomita el presente
y se adormece el ayer.
Como andan los pájaros muertos
como vuelven al consejo del silencio del alma.
Estamos envueltos en un circuito cerrado
tratando de escapar tratando de ocultar
lo que en realidad somos.


ARAUCARIA

La melodía propone una edad
en el sur grita la Machi
y mis ojos duermen.
Consigo impregnarme de tus senos milenarios
aunque tus ramajes indiferentes
comentan entre brumas.
Una boca me traga
por encima de una musa que sostiene
esta Tierra Madre herida.
No alcanzan mis palabras
este imperio que llora a gran emoción.
Árbol del árbol
tierra de la tierra.
Vuela mi imaginación inquieta
sangre araucana oprimida.
Que la luz de tus ancestros
impongan fuerzas para volar entre noches
y desiertos atardeceres.


MAR

Los glaciares han despertado tormentos
y los sueños han despejados incógnitas.
Puede ser
que los abismos solos prueben su silencio.
Sí, los iconos limpian
el sabor de los horizontes
para aceptar las maravillas
que descarga el firmamento.
Solo así el engendro
de los sonidos se inmortalizaran
con su noble sudor.
La delicada estela
que persigue el sol
en la lejanía de los tiempos.


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